Lo compré porque los fines de semana me costaba mucho controlarme cuando salía con amigos. Lo llevo en el bolso, y cuando siento que voy a pedir otra copa solo por presión o ansiedad social, me aplico un par de veces y pido agua. Me ayuda a hacer esa pausa mental y a calmarme rápido. El sabor es herbal y bastante pasable.
Llevo tres semanas usándolo. Mi mayor problema era llegar del trabajo estresado y servirme un trago por pura inercia. Ahora, cuando siento esa urgencia a las 6 de la tarde, uso el spray. No te voy a mentir diciendo que hace milagros si no pones de tu parte, pero sí baja esas revoluciones y esa desesperación por tomar. Me ha ayudado a romper la rutina diaria.
Honestamente pensé que esto sería como echarse agua con sabor y ya, no creía mucho en los productos 100% naturales. Pero de verdad funciona. Lo uso en esos momentos de estrés laboral donde antes me hubiera ido por una cerveza, y a los 5 minutos siento que la urgencia se apaga. Lo mejor de todo es que me calma sin dejarme dopada ni con sueño.
Por recomendación médica tuve que dejar el alcohol y la ansiedad me estaba ganando, especialmente en las noches. El spray de Stop Alcohol me ha servido como un bastón de apoyo para esos picos donde me da el síndrome de abstinencia y siento opresión en el pecho. Me relaja lo suficiente para poder distraerme. Le doy 4 estrellas solo porque me gustaría que el frasco fuera un poco más grande.
Mis exámenes del hígado no salieron bien y necesitaba bajarle al trago sí o sí. No quería dejarlo de golpe, pero necesitaba controlarme. Este spray ha sido clave. Saber que además tiene ingredientes que ayudan a purificar el hígado te da tranquilidad. Llevo un mes, pasé de tomar casi todos los días a solo una vez a la semana, y sin sentirme desesperado por las paredes.
